Este texto sobre 5 poetas latino-americanos é bem interessante.
É de 2006, em linhas gerais foi construído por mim, mas foi finalizado a seis mãos, com as professoras Fátima Cristina Soares Braga e Patrícia, ainda na época da graduação na UNISUAM.
Introdução
Este trabalho tem por objetivo mostrar um pequeno painel da
literatura espanhola e latino-americana moderna e contemporânea,
demonstrando a influência e a interpretação das literaturas,
começando no final do século XIX e no princípio do século XX; com
o fim do romantismo, e as inovações das novas tendências,
renovando e revolucionando a literatura.
O Modernismo europeu, ainda que um movimento continental a princípio,
transcendeu os limites do velho continente e influenciou sobremaneira
os rumos da literatura latino-americana, de maneira diferente dos
movimentos anteriores. Enquanto, no Barroco, Arcadismo, Romantismo,
os escritores latino-americanos copiavam os cânones europeus em suas
obras; com o advento do modernismo a literatura latina passa a criar
seus próprios cânones, seus próprios estilos, transformando a
influência européia numa linguagem e em uma literatura própria.
Algo como a antropofagia cultural que propunha, então, Oswald de
Andrade no Brasil.
Iremos abordar cinco autores diferentes,
ilustres poetas, para mostrar como se deu esta interpretação e
criação de uma literatura latino-americana nova, a partir de uma
literatura européia já consolidada.
José Martí
Poeta, idealizador, héroe y martir de la independencia de Cuba. José
Marti es un poeta que, sin embargo poder ser calificado como un
romántico, por su forma, y hasta por parte de su contenido (lírico
y patriótico), es considerado un poeta pre moderno, ya que su
temática que vá a la búsqueda de todos los temas populares
(inclusive el legado cultural indígena), y agrega temas políticos y
revolucionários, mismo temas de la guerra de la independencia y toda
la cultura del pueblo cubano. Martí es un precursor, sin saberlo,
sin jamás tener se juntado a ningun movimiento literario, ya que
estuvo a margen de todos, de la renovación cultural que va a
explodir en el continente latinoamericano a las décadas siguientes a
su muerte (Martí fue asesinado en 1891, cuando luchaba, de armas en
la mano, en la guerra contra España).
Guantanamera, las más famosa música cubana, fue contruída usando
versos de sus Versos Sencillos. Su obra, además de textos
románticos, líricos, o con temas de la cultura popular, tienen un
grande caracter político, su vida literaria no puede ser separada de
su lucha por la independencia de Cuba. Hay toda una serie de
escritos, de tratados políticos por una verdadera independencia de
la isla (hasta en los días de hoy Martí es considerado el ideólogo
de la libertad de la isla. Prolífico escritor, ensaísta, crítico
literarío, maestro, Martí llego mismo a escribir para niños, llegó
a crear un periódico dedicado totalmente a estos.
Sigue un poco de este increíble poeta y luchador, José Martí.
Versos Sencillos
I-YO SOY UN HOMBRE SINCERO...
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.
Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.
Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.
Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo(*),
Cuando ella me dijo adiós(**).
Temblé una vez —en la reja,
A la entrada de la viña,—
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.
Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca:—cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcalde llorando.
Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro,—es
Que mi hijo va a despertar.
Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La vibora del veneno.
Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.
Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto.
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.
XXIX-CULTIVO UNA ROSA BLANCA...
Cultivo
una rosa blanca,
En julio como en enero,
Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.
En julio como en enero,
Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.
Y
para el cruel que me arranca,
El corazón conque vivo,
Cardo ni ortiga cultivo,
Cultivo una rosa blanca.
El corazón conque vivo,
Cardo ni ortiga cultivo,
Cultivo una rosa blanca.
Antonio Machado
Antônio Machado es un poeta que ya había hecho la
transición del romantismo del fin del siglo XIX para el modernismo
del início del siglo XX. Aunque no firmase ningun manifesto
modernista, o no participase de ninguna vanguardía cultural, los
temas y la forma de sus versos suelen clasificarse dentre los textos
modernos, donde la forma es libre y los temas se van deslocando del
clásico parnasiano del y del patriotismo del romantismo, para los
temas populares, sicológicos y los problemas del cotidiano.
Con una creación liberal progresista, anticlerical y
con ideales de igualdad social, Antonio Machado es un de los poetas
“republicanos”, o sea, de los que simpatizaban con la idea de la
República recén creada entonces, y que seria despúes derribada por
las hostes fascistas de Franco. Aunque no fuera un político, o un de
los milicianos de la República, por simpatizar con la causa
republicana, él tuvo que huir de las partes de la España que iban
siendo dominadas por Franco, hasta se exilar (en condiciones
precarias) en Francia, donde murió, tan luego llegó al exilio, a
cuenta de las pésimas condiciones de su huída, lo que agravó su
estado de salud que ya no era bueno. Así, el fue uno más de los
escritores republicanos muertos al comezar el régimen fascista en
España.
Su poesía, donde todavía quedan algunas influencias
clásicas (como la metrificación perfecta de algunos textos), fue se
cambiando hasta el verso libre y el poema prosa. Sus temas eran de
característica moderna, como la naturaleza, casí panteística; el
tiempo, visto de manera dialética como el escenario donde viven los
hombres sus dramas, la cultura y la religiosidad popular. Como todos
los poetas republicanos, Antonio Machado tenía una grande ligación
con la creación venida del pueblo de España.
Enseñamos ahora un poco de la poesía de Antonio
Machado:
Anoche cuando dormía
Anoche
cuando dormía
soñé
¡bendita ilusión!
que
una fontana fluía
dentro
de mi corazón.
Dí:
¿por qué acequia escondida,
agua,
vienes hasta mí,
manantial
de nueva vida
en
donde nunca bebí?
Anoche
cuando dormía
soñé
¡bendita ilusión!
que
una colmena tenía
dentro
de mi corazón;
y
las doradas abejas
iban
fabricando en él,
con
las amarguras viejas,
blanca
cera y dulce miel.
Anoche
cuando dormía
soñé
¡bendita ilusión!
que
un ardiente sol lucía
dentro
de mi corazón.
Era
ardiente porque daba
calores
de rojo hogar,
y
era sol porque alumbraba
y
porque hacía llorar.
Anoche
cuando dormía
soñé
¡bendita ilusión!
que
era Dios lo que tenía
dentro
de mi corazón.
(Antonio
Machado)
El crimen fue en Granada
I
EL CRIMEN
Se le vio,
caminando entre fusiles,
por una
calle larga,
salir al
campo frío,
aún con
estrellas, de la madrugada.
Mataron a
Federico
cuando la
luz asomaba.
El pelotón
de verdugos
no osó
mirarle la cara.
Todos
cerraron los ojos;
rezaron:
¡ni Dios te salva!
Muerto
cayó Federico.
-sangre en
la frente y plomo en las entrañas-.
...Que fue
en Granada el crimen
sabed
-¡pobre Granada!-, en su Granada...
II
EL POETA Y
LA MUERTE
Se le vio
caminar solo con Ella,
sin miedo
a su guadaña.
Ya el sol
en torre y torre; los martillos
en yunque
- yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba
Federico,
requebrando
a la muerte. Ella escuchaba.
"Porque
ayer en mi verso, compañera,
sonaba el
golpe de tus secas palmas,
y diste el
hielo a mi cantar, y el filo
a mi
tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré
la carne que no tienes,
los ojos
que te faltan,
tus
cabellos que el viento sacudía,
los rojos
labios donde te besaban...
Hoy como
ayer, gitana, muerte mía,
qué bien
contigo a solas,
por estos
aires de Granada, ¡mi Granada!"
III
Se le vio
caminar..
Labrad,
amigos,
de piedra
y sueño, en el Alhambra,
un túmulo
al poeta,
sobre una
fuente donde llore el agua,
y
eternamente diga:
el crimen
fue en Granada, ¡en su Granada!
(Antonio
Machado)
Retrato
Mi
infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un
huerto claro donde madura el limonero;
mi
juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi
historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un
seductor Mañara , ni un Bradomín he sido
-ya
conocéis mi torpe aliño indumentario-,
mas recibí
la flecha que me asignó Cupido,
y amé
cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en
mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi
verso brota de manantial sereno;
y, más
que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el
buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la
hermosura, y en la moderna estética
corté las
viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo
los afeites de la actual cosmética,
ni soy un
ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño
las romanzas de los tenores huecos
y el coro
de los grillos que cantan a la luna.
A
distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho
solamente, entre las voces, una.
¿Soy
clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso,
como deja el capitán su espada:
famosa por
la mano viril que la blandiera,
no por el
docto oficio del forjador preciada.
Converso
con el hombre que siempre va conmigo
-quien
habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi
soliloquio es plática con ese buen amigo
que me
enseñó el secreto de la filantropía.
Y al
cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi
trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje
que me cubre y la masión que habito,
el pan que
me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando
llegue el día del último viaje,
y esté al
partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a
bordo ligero de equipage,
casi
desnudo, como los hijos de la mar.
(Antonio
Machado)
Federico Garcia Lorca –
1898-1936
El 19 de agosto 1936, murió uno de los más grandes poetas y
dramaturgos de le primera mitad del siglo XX, una de las más famosas
víctimas de la guerra civil española., Federico García Lorca. La
influencia de su región natal se encuentra en toda su obra, desde
las "Primeras Canciones" hasta "La casa de Bernarda
Alba", combinación de tradición secular y de modernismo del
siglo XX. Un ejemplo de su interés es la Fiesta del Cante Jondo
(cante tradicional del Sur de Andalusía) que organizará en 1922 con
otro Andaluz, su amigo, el compositor Manuel de Falla, nacido en
Cádiz. 11 Años después García Lorca participará en los
representaciones de la obra maestra de Manuel de Falla, "El amor
brujo", obra muy influencida por la tradición andaluz y
española.
Federico García Lorca no fué nunca de algún movimiento literario,
como el dadaismo de Tristan Tzara y Guillaume Apollinaire o el
surrealismo de André Breton y Salvador Dalí. Siempre negó el
título de surrealista, aunque algunas características del
surrealismo se encontraran en su poesía, como los asociaciones
estrañas de palabras. En cambio, no usó la escritura automática
como la propuso el teórico del surrealismo André Breton. En eso, se
puede comparar Federico García Lorca con el autor francés, nacido
en Montevideo, Jules Supervielle, que también siempre rehusó el
título de surrealista. Pero, lo dijé, hay también un aspecto
tradicional en su obra. Sus temas se inspiran a menudo de la
tradición andaluz y española. Un tema que por ejemplo se encuentra
en todas sus obras dramáticas mayores ("Yerma", "Bodas
de sangre",...) y en una gran parte de su poesía (en el
"Cancionero gitano", el "Poema del cante jondo",...).
En 1933 nubes plomizas se forman en el cielo de la política
internacional. Desde hace 11 años Musolini gobierna en Italia, y en
Alemania ha caído la frágil república de Weimar. El nuevo
canciller se llama Adolf Hitler. La primera deflagración de
violencia ocurrirá en España. El 13 de julio 1936, José Calvo
Sotelo, líder del partido monárquico "Renovación Española"
es sacado de su casa y matado en un camposanto de Madrid. Comienza la
insurrección de una gran parte del ejército. Federico Garcia Lorca
es de ningún partido político, pero un artista moderno es, por
definición (se piensa al concepto del 'arte degenerado'), un enemigo
para un régimen autoritario, para ellos que interrumpirán el
discurso del rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de
Unamuno, por gritos "¡Muera la inteligencia! ¡Viva la
muerte!". García Lorca huye de Madrid por Granada más
tranquila. Después de una denunciación anónima es arrestado por
milicias nacionalistas. El 19 de agosto es matado y su cuerpo echado
en algún barranco de la Sierra Nevada.
ROMANCE DE LA LUNA, LUNA
A Conchita García Lorca
La luna
vino a la fragua
con su
polisón de nardos.
El niño
la mira, mira.
El niño
la está mirando.
En el aire
conmovido
mueve la
luna sus brazos
y enseña,
lúbrica y pura,
sus senos
de duro estaño.
Huye luna,
luna, luna.
Si
vinieran los gitanos,
harían
con tu corazón
collares y
anillos blancos.
Niño,
déjame que baile.
Cuando
vengan los gitanos,
te
encontrarán sobre el yunque
con los
ojillos cerrados.
Huye luna,
luna, luna,
que ya
siento sus caballos.
Niño,
déjame, no pises
mi blancor
almidonado.
El jinete
se acercaba
tocando el
tambor del llano.
Dentro de
la fragua el niño,
tiene los
ojos cerrados.
Por el
olivar venían,
bronce y
sueño, los gitanos.
Las
cabezas levantadas
y los ojos
entornados.
Cómo
canta la zumaya,
¡ay, cómo
canta en el árbol!
Por el
cielo va la luna
con un
niño de la mano.
Dentro de
la fragua lloran,
dando
gritos, los gitanos.
El aire la
vela, vela.
El aire la
está velando.
2
PRECIOSA Y EL AIRE
A Dámaso Alonso
Su
luna de pergamino
Preciosa tocando viene,
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
Preciosa tocando viene,
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El
silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.
*
Su
luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San
Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.
Niña,
deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.
Preciosa
tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.
Frunce
su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.
¡Preciosa,
corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.
*
Preciosa,
llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.
Asustados
por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.
El
inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.
Y
mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.
13
MUERTO DE AMOR
A Margarita Manso
¿Qué
es aquello que reluce
por los altos corredores?
Cierra la puerta, hijo mío;
acaban de dar las once.
En mis ojos, sin querer,
relumbraban cuatro faroles.
Será que la gente aquella
estará fraguando el cobre.
por los altos corredores?
Cierra la puerta, hijo mío;
acaban de dar las once.
En mis ojos, sin querer,
relumbraban cuatro faroles.
Será que la gente aquella
estará fraguando el cobre.
*
Ajo
de agónica plata
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La noche llama temblando
al cristal de los balcones,
perseguida por los mil
perros que no la conocen,
y un olor de vino y ámbar
viene de los corredores.
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La noche llama temblando
al cristal de los balcones,
perseguida por los mil
perros que no la conocen,
y un olor de vino y ámbar
viene de los corredores.
*
Brisas
de caña mojada
y rumor de viejas voces
resonaban por el arco
roto de la medianoche.
Bueyes y rosas dormían.
Sólo por los corredores
las cuatro luces clamaban
con el furor de San Jorge.
Tristes mujeres del valle
bajaban su sangre de hombre,
tranquila de flor cortada
y amarga de muslo joven.
Viejas mujeres del río
lloraban al pie del monte
un minuto intransitable
de cabelleras y nombres.
Fachadas de cal ponían
cuadrada y blanca la noche.
Serafines y gitanos
tocaban acordeones.
Madre, cuando yo me muera,
que se enteren los señores.
Pon telegramas azules
que vayan del Sur al Norte.
Siete gritos, siete sangres,
siete adormideras dobles
quebraron opacas lunas
en los oscuros salones.
Lleno de manos cortadas
y coronitas de flores,
el mar de los juramentos
resonaba no sé dónde.
Y el cielo daba portazos
al brusco rumor del bosque,
mientras clamaban las luces
en los altos corredores.
y rumor de viejas voces
resonaban por el arco
roto de la medianoche.
Bueyes y rosas dormían.
Sólo por los corredores
las cuatro luces clamaban
con el furor de San Jorge.
Tristes mujeres del valle
bajaban su sangre de hombre,
tranquila de flor cortada
y amarga de muslo joven.
Viejas mujeres del río
lloraban al pie del monte
un minuto intransitable
de cabelleras y nombres.
Fachadas de cal ponían
cuadrada y blanca la noche.
Serafines y gitanos
tocaban acordeones.
Madre, cuando yo me muera,
que se enteren los señores.
Pon telegramas azules
que vayan del Sur al Norte.
Siete gritos, siete sangres,
siete adormideras dobles
quebraron opacas lunas
en los oscuros salones.
Lleno de manos cortadas
y coronitas de flores,
el mar de los juramentos
resonaba no sé dónde.
Y el cielo daba portazos
al brusco rumor del bosque,
mientras clamaban las luces
en los altos corredores.
ODA A WALT WHITMAN
Por
el East River y el Bronx
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.
Pero
ninguno se dormía,
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.
Por
el East River y el Queensborough
los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.
los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.
Pero
ninguno se detenía,
ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.
ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.
Cuando
la luna salga
las poleas rodarán para tumbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.
las poleas rodarán para tumbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.
Nueva
York de cieno,
Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?
Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?
Ni
un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.
Ni
un sólo momento, Adán de sangre, macho,
hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.
hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.
¡También
ese! ¡También! Y se despeñan
sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.
sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.
¡También
ése! ¡También! Dedos teñidos
apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.
apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.
Pero
tú no buscabas los ojos arañados,
ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.
ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.
Tú
buscabas un desnudo que fuera como un río,
toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.
toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.
Porque
es justo que el hombre no busque su deleite
en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.
en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.
Agonía,
agonía, sueño, fermento y sueño.
Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.
Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.
Puede
el hombre, si quiere, conducir su deseo
por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.
por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.
Por
eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.
Contra
vosotros siempre, que dais a los muchachos
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Ápios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Ápios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.
¡Maricas
de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.
¡No
haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.
Y
tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudsoncon la barba
hacia el polo y las manos abiertas.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga.
Gabriela Mistral –
1889-1957
La vida y obra de Lucila Godoy Alcayaga, nome verdadeiro de la
poetisa Gabriela Mistral (prêmio nobel de literatura) se ha dividido
en los tres periodos que constituyen los ciclos más importantes en
su vida:
El periodo comprendido entre 1889 y 1921 abarca la infancia, las
primeras incursiones en la literatura, los dolorosos comienzos como
maestra rural en su país, hasta que abandona Temuco para dirigir una
escuela de niñas de la capital, mientras publica sus primeros poemas
en periódicos locales y empieza a colaborar con la prensa
internacional. Poemas religiosos y con marcas románticas. Recibe ya
la influencia de poetas modernos como Ruben Dario y enseña al futuro
poeta Pablo Neruda, que reconoce por toda la vida la influencia
avasaladora de la enseñanza de Gabriela Mistral. Desde el inicio su
poesia se centra en el amor, doloroso y no realizado, y en la
naturaleza (panteísta y religioso), trazos que también se notarán
en la obra de Neruda.
El periodo que ocupa de 1922 a 1945 nace cuando el gobierno mexicano
la invita a participar en el proyecto educativo de la revolución y
al mismo tiempo publica su primer libro, Desolación, al que
seguirán Ternura y Tala; y finaliza con la recepción del
premio Nobel. Es tal vez su periodo más intenso, ya que
publica con asiduidad sobre diversos temas y empieza a tener el
reconocimiento tanto de los círculos académicos internacionales
como de la crítica. Su obra ahora ya es definitivamente moderna y
modernista, con temas propios latinoamericanos, como la naturaleza
local. Exerce fuerte labor educacional, teniendo reconocimiento
internacional por su trabajo como maestra.
El último periodo, de 1946 a 1967, describe una época en la que
Gabriela Mistral ya es conocida como una intelectual vivamente
preocupada por el destino de toda Hispanoamérica, por su
participación en encuentros panamericanos, donde ofrece conferencias
por doquier, dicta cursos en universidades y ocupa cargos
diplomáticos, sin abandonar nunca su actividad poética, que se
cierra justamente con Poema a Chile, publicado una década
después de su muerte acaecida en 1957.
Desolación
AL OÍDO
DEL CRISTO
A
Torres-Rioseco
I
Cristo, el
de las carnes en gajos abiertas;
Cristo, el
de las venas vaciadas en ríos:
estas
pobres gentes del siglo están muertas
de una
laxitud, de un miedo, de un frío!
A la
cabecera de sus lechos eres,
sí te
tienen, forma demasiado cruenta,
sin esas
blanduras que aman las mujeres
y con esas
marcas de vida violenta.
No te
escupirían por creerte loco,
no fueran
capaces de amarte tampoco
así, con
sus ímpetus laxos y marchitos.
Porque
como, Lázaro ya hieden, ya hieden,
por no
disgregarse, mejor no se mueven.
¡Ni el
amor ni el odio les arrancan gritos!
II
Aman la
elegancia de gesto y color,
y en la
crispadura tuya del madero,
en tu
sudar sangre, tu último temblor
y el
resplandor cárdeno del Calvario entero.
Les parece
que hay exageración
y plebeyo
gusto; el que Tú lloraras
y tuvieras
sed y tribulación,
no cuaja
en sus ojos dos lágrimas claras.
Tienen ojo
opaco de infecunda yesca,
sin virtud
de llanto, que limpia y refresca;
tienen una
boca de suelto botón
mojada en
lascivia, ni firme ni roja;
¡y como
de fines de otoño, así, floja
e impura,
la poma de su corazón!
III
¡Oh
Cristo! un dolor les vuelva a hacer viva
l`alma que
les diste y que se ha dormido,
que se la
devuelva honda y sensitiva,
casa de
amargura, pasión y alarido.
¡Garfios,
hierros, zarpas, que sus carnes hiendan
tal como
se hienden quemadas gavillas;
llamas que
a su gajo caduco se prendan,
llamas de
suplicio: argollas, cuchillas!
Llanto,
llanto de calientes raudales
renueve
los ojos de turbios cristales
y les
vuelva el viejo fuego del mirar!
¡Retóñalos
desde las entrañas, Cristo!
Si ya es
imposible, si Tú bien lo has visto,
si
son paja de eras... ¡desciende a aventar!
Ternura
CANCIÓN
QUECHUA*
Donde
fue Tihuantisuyo,
nacían los indios.
Llegábamos a la puna
con danzas, con himnos.
nacían los indios.
Llegábamos a la puna
con danzas, con himnos.
Silbaban
quenas, ardían
dos mil fuegos vivos.
Cantaban Coyas de oro
y Amautas benditos.
dos mil fuegos vivos.
Cantaban Coyas de oro
y Amautas benditos.
Bajaste
ciego de soles,
volando dormido,
para hallar viudos los aires
de llama y de indio.
volando dormido,
para hallar viudos los aires
de llama y de indio.
Y
donde eran maizales
ver subir el trigo
y en lugar de las vicuñas
topar los novillos.
ver subir el trigo
y en lugar de las vicuñas
topar los novillos.
¡Regresa
a tu Pachacamac,
En-Vano-Venido,
Indio loco, Indio que nace,
pájaro perdido!
En-Vano-Venido,
Indio loco, Indio que nace,
pájaro perdido!
ROCÍO
Ésta
era una rosa
que abajó el rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
que abajó el rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
Junta
sus hojitas
para sostenerlo
y esquiva los vientos
por no desprenderlo.
para sostenerlo
y esquiva los vientos
por no desprenderlo.
Porque
él ha bajado
desde el cielo inmenso
será que ella tiene
su aliento suspenso.
desde el cielo inmenso
será que ella tiene
su aliento suspenso.
De
dicha se queda
callada, callada:
no hay rosa entre rosas
tan maravillada.
callada, callada:
no hay rosa entre rosas
tan maravillada.
Ésta
era una rosa
que abajó el rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
que abajó el rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
Poema del Chile
VIENTO NORTE
El viento Norte viene
levantándose, ladino,
y aunque es más viejo que Abraham,
así comienza de fino,
y si no se apura el paso,
ya nos coge el torbellino
y somos, dentro del Loco,
un frenético, un zarcillo,
un volantín con que juega
hasta que cae vencido
y se devuelve a sus antros,
también él roto y vencido.
-Mamá,
pero te has trepado
a donde el viento es indino.
a donde el viento es indino.
-Porque
yo me envicié en él
como quien se envicia en vino,
trepando por los faldeos,
siguiéndolo por el grito.
Yo no era más, era sólo
su antojo y su manojillo
y a mí me gustaba ser
su jugarreta sin tino
y en donde estoy, todavía
le llamo, a veces, "mi niño"...
como quien se envicia en vino,
trepando por los faldeos,
siguiéndolo por el grito.
Yo no era más, era sólo
su antojo y su manojillo
y a mí me gustaba ser
su jugarreta sin tino
y en donde estoy, todavía
le llamo, a veces, "mi niño"...
LUZ
DE CHILE
¿Qué tendrán las piedras pardas
y los pedriscos y el légamo
que al más cascado lo llevan
alácrito de ardimiento?
Es como que el Valle hace
de camino y de viajero
y nos lleva liberados
de jornada y de aceceo.
La
luz viva travesea
a donaire y devaneo
y da mirada de amante
rica de descubrimientos.
Prendidos a lo que amamos
vistas ni aromas perdemos
y por la luz que tuvimos
de muertos seguimos viendo.
a donaire y devaneo
y da mirada de amante
rica de descubrimientos.
Prendidos a lo que amamos
vistas ni aromas perdemos
y por la luz que tuvimos
de muertos seguimos viendo.
Hermana
loca la Ruta,
Madre Luz y Padre el Viento,
y tu Norte aventurero
no me faltéis que voy sola
con un huemul y un pergenio.
Madre Luz y Padre el Viento,
y tu Norte aventurero
no me faltéis que voy sola
con un huemul y un pergenio.
Lleva
un lindo trotecito
el ciervo en Abel contento
y el Valle se nos anima
de sus locos corcoveos.
el ciervo en Abel contento
y el Valle se nos anima
de sus locos corcoveos.
Por
fin la sonrisa sube
al indio en corto chispeo
y a los tres ya no les pesa
el mundo que recibieron.
al indio en corto chispeo
y a los tres ya no les pesa
el mundo que recibieron.
La
luz del Valle Central
es la que nos da ardimiento,
hace ver el maizal
en muchachada que danza
y las melgas de frijoles
son un baile de muchachas.
es la que nos da ardimiento,
hace ver el maizal
en muchachada que danza
y las melgas de frijoles
son un baile de muchachas.
Ella
muda el nisperal
en cargazón de luceros;
de la higuera hace matrona
inmóvil por regadora;
de cada piedra hace otra
que es Reina y camina...
en cargazón de luceros;
de la higuera hace matrona
inmóvil por regadora;
de cada piedra hace otra
que es Reina y camina...
¿Sabe
a qué baja el Loco?
Baja a cumplir su destino.
Baja a cumplir su destino.
-Él
no sabe nada, mama,
y hace, no más, desatinos.
Zamarreaba nuestra casa
como si fuese un bandido.
Ninguno entonces dormía
y era como el Anti-Cristo.
y hace, no más, desatinos.
Zamarreaba nuestra casa
como si fuese un bandido.
Ninguno entonces dormía
y era como el Anti-Cristo.
-Te
tiras al suelo como
si pasase el Diablo mismo,
¡ay, mi zonzo novelero!
Tapa tus orejas hasta
que cruce mi Loco suelto,
pero déjalo que a mí
me cante en Loco divino.
Porque, sábelo, nosotros,
poetas de él aprendimos
el grito rasgado, el llanto.
si pasase el Diablo mismo,
¡ay, mi zonzo novelero!
Tapa tus orejas hasta
que cruce mi Loco suelto,
pero déjalo que a mí
me cante en Loco divino.
Porque, sábelo, nosotros,
poetas de él aprendimos
el grito rasgado, el llanto.
PABLO NERUDA
Neftalí Eliécer Ricardo Reyes Basualto, hijo de un trabajador de
ferrocarril, acabaría por tornarse uno de los mayores poetas
latinoamericanos. Este chileno, mundialmente conocido como Pablo
Neruda, recebería el premio nobel de literatura en la década de 70.
Cuando todavia era un jovén, conoció Gabriela Mistral que lo
influenció y incentivó a escribir. Fue diplomata, lo que influenció
muchísimo su poesia. Cuando niño, su poesia tenía un caráter
místico, religioso, casí panteísta. La influencia en el exterior
va cambiar sua rumos. En España va a ser amigo de Miguel de Unamuno,
Antonio Machado, Lorca y otras poetas modernistas y republicanos
españoles. Tomó partido en el conflito y fue el cônsul Neftalí
Reyes Basualto que garantizó el exílio en Chile de miles de
republicanos españoles, que estarían condenados a la muerte se
continuasen en España.
De vuelta a Chile ya habia se tornado marxista y comunista. Fue
senador por el Partido Comunista Chileno y candidato a presidencia
(renunció a su candidatura para apoyar sua amigo, Salvador Allende.
La poesia del Neruda maduro va a se dividir en una parte política,
social y otra lírica, con una temática femenina, bastante sensual,
muchas veces comparando la mujer con la naturaleza. Su forma y su
contenido es propiamente modernista, los versos libres, la temática
sensual, política, popular, variada. Llegó a crear una ode a las
cebollas.
Después del golpe que vitimó Salvador Allende, Neruda muere de
leukemia, sin que el gobierno asesino de Pinochet tenga osado ponerle
las manos sucias. Algunos garantizan que el dolor del golpe, que
vitimó varios amigos de Neruda, como Allende e Victor Jarra, haya
acelerado la muerte de Neruda, como la victoria fascista en España
aceleró la muerte de su amigo Antonio Machado.
Enseñamos, enseguida, un poco de Neruda, un hombre que vivió como
pregó en sus poemas.
Fragmentos Políticos
ESPAÑA EN
EL CORAZÓN
EXPLICO
ALGUNAS COSAS
.
Preguntaréis:
Y dónde están las lilas?
Y la
metafísica cubierta de amapolas?
Y la
lluvia que a menudo golpeaba
sus
palabras llenándolas
de
agujeros y pájaros?
.
Os voy a
contar todo lo que me pasa.
.
Yo vivía
en un barrio
de Madrid,
con campanas,
con
relojes, con árboles.
.
(...)
Mi casa
era llamada
la casa de
las flores, porque por todas partes
estallaban
geranios: era
una bella
casa
con perros
y chiquillos.
Raúl, te
acuerdas?
Te
acuerdas, Rafael?
Federico,
te acuerdas
debajo de
la tierra,
te
acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de
junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano,
hermano!
Todo
eran
grandes voces, sal de mercaderías,
.
(...)
.
Y una
mañana todo estaba ardiendo,
y una
mañana las hogueras
salían de
la tierra
devorando
seres,
y desde
entonces fuego,
pólvora
desde entonces,
y desde
entonces sangre.
Bandidos
con aviones y con moros,
bandidos
con sortijas y duquesas,
bandidos
con frailes negros bendiciendo
venían
por el cielo a matar niños,
y por las
calles la sangre de los niños
corría
simplemente, como sangre de niños.
.
(...)
.
Generales
traidores:
mirad mi
casa muerta,
mirad
España rota:
pero de
cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de
flores,
pero de
cada hueco de España
sale
España,
pero de
cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de
cada crimen nacen balas
que os
hallar n un día el sitio
del
corazón.
.
Preguntaréis
por qué su poesía
no nos
habla del sueño, de las hojas,
de los
grandes volcanes de su país natal?
.
Venid a
ver la sangre por las calles,
venid a
ver
la sangre
por las calles,
venid a
ver la sangre
por las
calles!
Canto General
“Yo
estaba en el salitre, con los héroes oscuros,
con el que cava nieve fertilizante y fina
en la corteza dura del planeta,
y estreché con orgullo sus manos de tierra.
Ellos me dijeron: ‘Mira
hermano, cómo vivimos,
aquí en Humberstone, aquí en Mapocho,
en Ricaventura, en Paloma,
en Pan de Azúcar, en Piojillo.
Y me mostraron sus raciones
de miserables alimentos,
su piso de tierra en las casas,
el sol, el polvo, las vinchucas,
y la sociedad inmensa.
(...) Yo escuché una voz que venía
desde el fondo estrecho del pique,
como de un útero infernal,
y después asomar arriba
una criatura sin rostro,
una máscara polvorienta
de sudor, de sangre y de polvo.
Y éste me dijo: “Adonde vayas,
habla tú de estos tormentos,
habla tú, hermano, de tu hermano
que vive abajo, en el infierno”.
con el que cava nieve fertilizante y fina
en la corteza dura del planeta,
y estreché con orgullo sus manos de tierra.
Ellos me dijeron: ‘Mira
hermano, cómo vivimos,
aquí en Humberstone, aquí en Mapocho,
en Ricaventura, en Paloma,
en Pan de Azúcar, en Piojillo.
Y me mostraron sus raciones
de miserables alimentos,
su piso de tierra en las casas,
el sol, el polvo, las vinchucas,
y la sociedad inmensa.
(...) Yo escuché una voz que venía
desde el fondo estrecho del pique,
como de un útero infernal,
y después asomar arriba
una criatura sin rostro,
una máscara polvorienta
de sudor, de sangre y de polvo.
Y éste me dijo: “Adonde vayas,
habla tú de estos tormentos,
habla tú, hermano, de tu hermano
que vive abajo, en el infierno”.
A MI
PARTIDO
“Me has
dado la fraternidad hacia el que no conozco.
Me has
agregado la fuerza de todos los que viven.
Me has
vuelto a dar la patria como en un nacimiento.
Me has
dado la libertad que no tiene el solitario.
Me
enseñaste a encender la bondad, como el fuego.
Me diste
la rectitud que necesita el árbol.
Me
enseñaste a ver la unidad y la diferencia de los hombres.
Me
mostraste cómo el dolor de un ser ha muerto en la victoria de todos.
Me
enseñaste a dormir en las camas duras de mis hermanos.
Me hiciste
construir sobre la realidad como sobre una roca.
Me hiciste
adversario del malvado y muro del frenético.
Me has
hecho ver la claridad del mundo y la posibilidad de la alegría.
Me has
hecho indestructible porque contigo no termino en mí mismo”.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Poema 12
Para mi
corazón basta tu pecho,
para tu
libertad bastan mis alas.
Desde mi
boca llegará hasta el cielo
lo que
estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti
la ilusión de cada día.
Llegas
como el rocío a las corolas.
Socavas el
horizonte con tu ausencia.
Eternamente
en fuga como la ola.
He dicho
que cantabas en el viento
como los
pinos y como los mástiles.
Como ellos
eres alta y taciturna.
Y
entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora
como un viejo camino.
Te pueblan
ecos y voces nostálgicas.
Yo
desperté y a veces emigran y huyen
pájaros
que dormían en tu alma.
He ido
marcando con cruces de fuego
el atlas
blanco de tu cuerpo.
Mi boca
era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti,
detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias
que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca
triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne,
un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo
de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que
viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad
cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado
entre el mar y la tristeza.
Callado,
delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los
labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con
alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como
las redes no retienen el agua.
Muñeca
mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin
embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo
canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder
celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar,
arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste
ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he
llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón
se cierra como una flor nocturna.
Poema 20
Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir,
por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan,
azules, los astros, a lo lejos".
El viento
de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la
quise, y a veces ella también me quiso.
En las
noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé
tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me
quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no
haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que
no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la
noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso
cae al alma como al pasto el rocío.
Qué
importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche
está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es
todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no
se contenta con haberla perdido.
Como para
acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón
la busca, y ella no está conmigo.
La misma
noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros,
los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la
quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz
buscaba el viento para tocar su oído.
De otro.
Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su
cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la
quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan
corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en
noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no
se contenta con haberla perdido.
Aunque
éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos
sean los últimos versos que yo le escribo.
La canción desesperada
Emerge tu
recuerdo de la noche en que estoy.
El río
anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado
como los muelles en el alba.
Es la hora
de partir, oh abandonado !
Sobre mi
corazón llueven frías corolas.
Oh sentina
de escombros, feroz cueva de náufragos !
En ti se
acumularon las guerras y los vuelos.
De ti
alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo
tragaste, como la lejanía.
Como el
mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio !
Era la
alegre hora del asalto y el beso.
La hora
del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad
de piloto, furia de buzo ciego,
turbia
embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio !
En la
infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor
perdido, todo en ti fue naufragio !
Te ceñiste
al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó
la tristeza, todo en ti fue naufragio !
Hice
retroceder la muralla de sombra.
anduve más
allá del deseo y del acto.
Oh carne,
carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en
esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un
vaso albergaste la infinita ternura,
y el
infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la
negra, negra soledad de las islas,
y allí,
mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed
y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el
duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer,
no sé cómo pudiste contenerme
en la
tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo
de ti fue el más terrible y corto,
el más
revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio
de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los
racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca
mordida, oh los besados miembros,
oh los
hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la
cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos
anudamos y nos desesperamos.
Y la
ternura, leve como el agua y la harina.
Y la
palabra apenas comenzada en los labios.
Ése fue
mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él
cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina
de escombros, en ti todo caía,
qué dolor
no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo
en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie
como un marino en la proa de un barco.
Aún
floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina
de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido
buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor
perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora
de partir, la dura y fría hora
que la
noche sujeta a todo horario.
El
cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen
frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado
como los muelles en el alba.
Sólo la
sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más
allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora
de partir. Oh abandonado !
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